Huellas del poeta en Valderrubio. Los lugares lorquianos.

Las huellas del poeta en Valderrubio

    Federico García Lorca nació en Fuente Vaqueros en 1898, trasladándose poco después a Asquerosa, hoy en día Valderrubio. Aquí el poeta vivió su niñez y adolescencia emplazado entre la fértil Vega de Granada y tierras de secano, en parajes como la Fuente de la Carrura y de la Teja donde desarrolló su poesía juvenil. El paisaje que se observa desde su entorno goza de verdes cultivos y doradas choperas rematado por el fondo de Sierra Nevada.

 Es sabido que en estas tierras, Federico se inspiró para varias de sus más importantes obras como por ejemplo La Casa de Bernarda Alba, La Zapatera Prodigiosa o Doña Rosita la Soltera. Su literatura está llena de personajes del pueblo, historias ocurridas aquí, referencias a paisajes y lugares. Además, según su hermana Isabel (Recuerdos míos, 2002) de este pueblo procede toda su poesía juvenil. En este sentido, el director de la Fundación Federico García Lorca y sobrino-nieto del poeta, Manuel Montesinos afirma “No cabe duda que García Lorca escribe mucho en la antigua Asquerosa y nada en Fuente Vaqueros. Hay muchos poemas juveniles, de los años 1918 y 1919 firmados en Asquerosa”. (Carta de la Fundación Federico García Lorca, 8 de Junio de 1990.) Aparte de estas referencias, la vida de Lorca en el pueblo queda registrada en algunas cartas a sus amigos donde hace constar que está en “la Vega de Zujaira”, que es como Federico llamaba a este lugar por omitir el “malsonante” Asquerosa. Igualmente, testimonio de su vida en el pueblo y en la casa, entre otros son, la carta dirigida a sus padres donde les explica como quiere que le preparen la habitación, o el registro parroquial donde figura su confirmación religiosa.

 

La Casa Museo

    La Casa-Museo nos acerca a la realidad íntima de poeta. Federico guardaba muy buen recuerdo de Asquerosa y sus parajes como queda reflejado en sus escritos. De la misma forma, el poeta sigue vivo en la memoria de sus vecinos y vecinas. El pueblo mantiene como un tesoro memoria material y oral. Lo material está encarnado en objetos que pertenecieron a la familia García Lorca y que tras décadas en manos de vecinos tras el exilio de la familia en Nueva York, han vuelto a su lugar original. La casa de Valderrubio recoge además de la memoria oral multitud de vivencias, historias y anécdotas que se conservan transmitidas por generaciones del paso de Lorca por esta localidad.

Viaje al pasado

El museo en sí es una reconstrucción viva y fiel de principios y mediados del siglo XX, pudiendo obtener mucha información de este periodo a través de los objetos que en el se encuentran. Los diferentes espacios recreados en el museo (como por ejemplo, gallinero o cuadras) ofrecen una visión global de la vida cotidiana de la época. Entre la colección, se cuenta con multitud de enseres relacionados con diferentes labores y oficios rurales.

 

 

    Este inmueble siempre ha sido lugar de encuentro de los vecinos y vecinas, convirtiéndose además ahora, en símbolo de la identidad propia de un pueblo.

 

 

 

 

Horario y precio de visitas

Miércoles a domingo: 10 a 13:30 h.. Cerrado lunes y martes.

Entrada única, individual o en grupo: 1,80 euro por persona.

Se organizan visitas guiadas y visitas para grupos (máximo 25 personas)

Información y reservas: Ayuntamiento de Valderrubio, telef.: 958.45.44.66, en horario de 8 a 15 horas de lunes a viernes.

 

Otros lugares lorquianos :

Cortijo de Daimuz

    Comprado por el padre de Federico en 1895, a 2 Km de Valderrubio en dirección Láchar, la villa está entramada en la flamante vega granadina, en la zona del Soto de Roma donde Federico pasó gran parte de su infancia. El paraje está compuesto por frondosos bosques de choperas que sirvieron a Federico como lugar de inspiración.

Las condiciones de conservación son diferentes a entonces ya que ha pasado en el tiempo por muchos propietarios particulares, que han ido reformando poco a poco tanto su estructura como las plantaciones.

 

Casa de los Caseros de F. G. Lórca

    Casa contigua a la de Federico que goza de todo el carácter de la época, donde vieran a Federico criarse junto a sus caseros. La casa consta de doble planta, abajo se sitúa la vivienda y arriba la cámara, hoy en día acogedor museo rural.

 

 

 

Choperas en la Fuente de la Teja

    Arboleda habitual de la zona, donde se conforman frondosos bosques de finos troncos en un clima húmedo próximo al río, dando un carácter insólito a la zona.

La FUENTE DE LA TEJA se sitúa en el margen derecho del río Cubillas, frecuentada en numerosas ocasiones por el poeta, en donde se inspira para muchas de sus poesías juveniles.

Es un lugar fresco y tranquilo, como lo describe en su poema Deseo (1920): " ...mi paraiso un campo, sin ruiseñor ni lira, con un río discreto y una fuentecilla."

 

La fuente de la Carrura

    Nacimiento abundante de agua, hoy desaparecida y rodeada de grandes álamos y chopos donde las mujeres acudían a lavar la ropa y otros enseres. Era un lugar de reunión y esparcimiento, donde se conversaba. Esta fuente sirve de inspiración a Federico, plasmada en el coro de lavanderas que cantan al unísono en su obra Yerma: "...Arroyo claro, fuente serena, ¿Quién te lava el pañuelo, saber quisiera...?"

 

Camino de vascos

    Camino que bordea el margen dereho del río Cubillas que conduce a la vega baja de Daimuz, donde se encuentran las fuentes interiores, y que pasa por el sotillo, lugar mencionado en Bodas de Sangre.

 

Vega de Zujaira y Estación de San Pascual.

    Don Federico García, padre, conoce una gran prosperidad gracias, entre otros, al cultivo de la remolacha azucarera. Éste compra muy cerca de Asquerosa una finca grande que limita con el apeadero del ferrocarril "San Pascual", en el llamado pago de la "Vega de Zujaira". Aquí construye un pequeño cortijo que hoy no existe, conocido como "Cortijo de la Gariba" o "Cortijo de Cuesta de Ajea", donde vivía el guarda con su familia. Al poeta le gustaba visitar mucho a esta familia, interesado por los relatos y cuentos narrados en especial por la abuela, mujer muy sabia.

    Federico, con discreto rubor hacia el nombre de Asquerosa, firma y fecha numerosas cartas con las señas de "Vega de Zujaira" y otras como "Apeadero de San Pascual".